Varios son los preparadores metidos en la guerra por conseguir que su creación sea el Nissan GT-R R35 más veloz del planeta. El récord cambia de manos cada cierto tiempo, y el último en conseguirlo es un viejo conocido. Se trata AMS Performance y su GT-R particular, el llamado Alpha Omega, que utilizan como base para desarrollar todo lo que luego venden a clientes.
En este caso, el Alpha Omega de AMS Performance ha conseguido un tiempo de 7,485 segundos en el cuarto de milla (400 metros, aproximadamente), llegando a la meta a una velocidad de 310,56 km/h. Le roba así el título al anterior GT-R, el de Extreme Turbo Systems, cuya marca era de 7,49 segundos.
Como explica el preparador, para conseguir tal cifra de potencia (que no conocemos, pero podría rondar los 2.000 CV) han tenido incluso que fabricar un nuevo bloque motor a medida, ya que el original de Nissan ya no era capaz de asimilar tanta fuerza bruta y llegaba a doblarse. El récord, conseguido en Milan Dragway el pasado día 1 de julio, lo podéis encontrar a partir del minuto 2:10 del vídeo, aunque todos los intentos anteriores también son dignos de ver. Subid el volumen y a disfrutar.
Mejor conocido como Godzilla, el Nissan GT-R R35 encabeza nuestra lista como el mejor auto deportivo, y es que tan sólo tarda 2.5 segundos el pasar de 0 a 100 kilómetros por hora, clasificándose como el automóvil más rápido.
Su diseño, además de resaltar su personalidad deportiva, está pensado para mejorar el desempeño en tres aspectos clave: incremento en la carga aerodinámica, menor resistencia al viento y mejor enfriamiento de los sistemas vitales.
Este diseño aerodinámico está basado en su antecesor: el N Skyline GT-R, el cual fue descontinuado en 1972, y es ahora en 2017 que se vuelve a presentar con un renovado Motor Twin-Turbo V6 3.8 litros de 24 válvulas.
La arquitectura del Nissan GT-R R35 es cuidadosamente ensamblada a mano por su propio artesano Takumi. Sólo hay cinco personas en el mundo capaces de ensamblar a mano el motor del Nissan GT-R R35y ellos son conocidos como Takumis.
El proceso de ensamblaje tarda aproximadamente seis horas y se realiza dentro de una habitación controlada que mantiene el ambiente completamente limpio y a una temperatura adecuada.
